Para transportar -
Mochilas estancas
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Ideadas para aguantar, la nieve y agua, pueden incluso hasta
sumergirse, con la seguridad de no mojar todo su contenido. De esta
manera, ya llueva, se te caiga la mochila al río, o simplemente te metas
al agua con ella, conservarás la ropa, la comida y el material totalmente
seco.
Este tipo de mochilas pueden ser utilizadas para canoa, espeleología,
kayac marítimo, montañismo invernal o simplemente trekking en condiciones
húmedas. |
| TERMOSELLADO
Estas costuras super-reforzadas utilizan la técnica del termosellado
sónico de alta frecuencia. Para ello se somete 2 capas del tejido, que
previamente ha sido tratado con PU, a 40 toneladas de presión y a una
breve explosión de sonido de alta frecuencia (72 Khz). Las capas se
mezclan sin afectar a la resistencia del tejido. |
Para transportar -
Mochilas
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Durante la marcha se exige al cuerpo la ejecución simultánea de varias
funciones, como son el movimiento de brazos y piernas, balanceo de los
hombros y del tronco, rotación de las caderas, etc. Por este motivo, para
un óptimo transporte, la mochila debe adaptarse a nuestra morfología y a
la utilización que vayamos a darle.
El desarrollo de una mochila eficaz, exige profundos conocimientos de
los principios de biomecánica y ergonomía, así como intensas pruebas sobre
el terreno para comprobar el resultado.
El sistema de porteo ideal requiere repartir bien la carga y evitar la
presión de ésta sobre nervios, vasos sanguíneos, músculos y huesos. De
este modo obtenemos comodidad y al limitar el movimiento de la carga,
mejoramos nuestra estabilidad y aprovechamiento de la energía.
Existen diversos materiales que se utilizan para la confección de una
mochila, aunque el más utilizado, devido a su ligereza y resistencia a la
abrasión, es la Cordura®. El Kevlar es mucho más resistente, pero al ser
mucho más caro se utiliza en muy poca proporción.
Los bolsillos laterales aumentan la capacidad de carga, aunque, por
contra, desestabilizan la marcha y dificultan el paso por lugares
estrechos. Algunos modelos disponen de bolsillos accesorios que pueden
adaptarse a las cintas porta-esquís. |
| CLASIFICACIÓN
Dependiendo del uso que le demos a la mochila, podremos clasificarlas
en distintos grupos:
- Mochilas de gran carga. Capacidad de 70 a 85 L
- Mochilas de excursión o fin de semana. Capacidad de 45 a 70
L. Serán las utilizadas normalmente para salidas donde se pernocte.
- Mochilas de ataque una jornada. Capacidad de 30 a 45 L
- Mochilas de escalada. Pequeñas y muy técnicas.
- Mochilas Lady. Aunque cualquier mochila puede resultar
satisfactoria para una mujer, las de este grupo están adaptadas
explicitamente a las morfologías femeninas. Espaldas más cortas, caderas
más anchas y pecho más expuestos son las principales diferencias en
relación a anatomías masculinas.
- Mochilas estancas. Un grupo de mochilas de reciente
aparición. Son totalmente estancas al agua y sumergibles, disponiendo a
la vez de las mejores regulaciones. Ideadas para descenso de barrancos,
rafting, travesías en nieve o con mucha lluvia, etc.
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| DENIER
Es la unidad utilizada para indicar la finura de los hilos de un
tejido. Expresa el peso en gramos de 9000 m de hilo o fibra. A modo de
ejemplo, 500D significaría 500 Deniers.
Como norma general, un denier pequeño será agradable al tacto y poco
resistente (la seda tiene 2 deniers), lo contrario de un denier grande,
que será más resistente y más rugoso al tacto.
La resistencia también se incrementa al disminuir la distancia entre
hilos en el tejido. Por eso, un saco de patatas tiene un Denier muy alto,
siendo poco resistente a consecuencia de la gran distancia entre hilos. En
cambio, determinados tejidos confeccionados con seda pueden llegar a ser
muy resistentes gracias al tramado compresivo entre hilos.
Por tanto, un buen tejido con alto denier y una distancia entre hilos
muy pequeña será muy resistente y a la vez abrá disminuido la rugurosidad
al tacto. |
| VOLUMEN
La capacidad de carga de una mochila (volumen) se calcula en Litros.
Para ello basta con aplicar la siguiente fórmula, tomando las medidas en
centímetros: |
3,1416 x r² x h = cm³; cm³ / 1000 = dm³ o
Litros |
También hay que tener en cuenta que los bolsillos añaden volumen a la
mochila, así que debería aplicarse la formula a éstos y sumar el resultado
al volumen de la mochila. |
| PARTES DE UNA MOCHILA |
- 1. Ajuste de la altura de la tapa. Incorporado en algunos
modelos, es otra forma de adaptar las distintas solicitudes de carga a
la que sometamos la mochila.
- 2. Asa de izado. Con ella manejaremos más facilmente la
mochila cuando no la tengamos cargada sobre nuestras espaldas.
- 3. Tirantes superiores de los hombros o estabilizadores.
Permiten adaptar la forma de la mochila a la espada del usuario en
función del peso de la carga.
- 4. Hombreras anatómicas. Se adaptarán a la forma
espalda-hombro-tórax, reduciendo el apoyo indirecto de las hombreras
sobre el cuello. Los modelos diseñados para mujeres están pensados para
liberar la carga de encima de los pechos. Mejoran cuando son anchas y
acolchadas.
- 5. Espalda acolchada. Primordial cuando se transporta mucho
peso o cargas con aristas que puedan clavarse en la espalda.
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6. Ajuste pectoral. Mantiene las hombreras en su lugar
correspondiente, mejorando la estabilidad general.
7. Tensores de hombreras. Ajustan las hombreras desde su base a
distintas capacidades torácicas.
8. Cinturón acolchado y anatómico. Reduce la presión ejercida
sobre las caderas por el peso de la mochila a través del cinturón.
9. Ajuste de cintura. Este cinturón evitará que la mochila
salte al andar.
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- 10. Ceñidores de balanceo del cinturón. Reducen el balanceo
lateral, sobretodo cuando la mochila es alta.
- 11. Acolchado lumbar. Mejora la comodidad del lugar donde va
a recaer el mayor peso del conjunto.
- 12. Cuelgadedos. Al colgar el dedo pulgar de ellos
mantendremos las manos a la altura del corazón y evitaremos que se
hinchen con motivo de llevarlas bajas.
- 13. Ajuste de altura. Adapta la mochila a las distintas
alturas de las espaldas de los usuarios.
- 14. Cintas de compresión y porta-esquís. Las mismas cintas
realizan ambas funciones. Si la mochila viaja medio vacía pueden
tensarse y evitar así movimiento de la carga y el consiguiente balanceo.
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- 15. Cruceta anatómica. El inicio de las hombreras está
diseñado para repartir la carga directamente al centro de las
clavículas, liberando el cuello y apoyando entre los homoplatos.
- 16. Bolsillo en la tapa. Para tener a mano los pequeños
accesorios que utilizaremos continuamente.
- 17. Portamaterial. Permitirán cargar material en el exterior
de la mochila de una forma segura (aislante, crampontes, etc.).
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CÓMO AJUSTAR LA MOCHILA AL CUERPO
Una vez cargada a la espalda, la cruz formada por el inicio de
las hombreras debe coincidir entre los homoplatos de la espalda (fig.1).
En los modelos que no dispongan de estabilizadores, esta zona podrá
quedar un poco más elevada, dependiendo de la morfología de cada
usuario.
Cerraremos el cinturón (fig.2). Su posición corresponderá con la
parte superior de la pelvis. Tensaremos de forma que exista contacto por
todo el contorno de la cintura.
Tensaremos los ajustes laterales del cinturón (fig.3), hasta que
no exista balanceo de los bajos de la mochila.
Tensaremos las hombreras (fig.4) hasta notar que existe contacto
en toda la zona del pecho, hombros y preferiblemente también el inicio
de la espalda.
Tensaremos los tirantes superiores de las hombreras
(estabilizadores), de manera que se anule el balanceo de la parte alta
de la mochila y teniendo la precaución de que no moleste al giro de la
cabeza (fig.5). Para mejorar la inmovilización de la carga resulta muy
útil la cinta de pecho. |
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CONSEJOS
- A causa de las costuras, es imposible que una mochila tradicional
sea completamente estanca. La utilización de bolsas interiores estancas
o el empleo de una funda exterior impermeable (cubre-mochilas),
garantizará mantener su contenido seco.
- Distribuir el material en bolsas de plástico de distintos colores,
mejora la disposición en el interior de la mochila y facilita una rápida
localización.
- Impermeabilizar la mochila periódicamente ayudará a su conservación,
evitando la penetración de la humedad.
- En determinadas ocasiones (en caso de alud o caída al agua),
sistemas que te permitan desembarazarte rápidamente de la mochila,
pueden ser de gran utilidad.
- Las varillas metálicas extraíbles que tienen en sus espaldas algunos
modelos de mochilas pueden ser utilizadas para una emergencia para
improvisar una tablilla inmovilizadora en caso de romperse el hueso de
una extremidad.
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