|
Ante todo, hay que habituarse a controlar
las piezas de la bicicleta más susceptibles
de rotura.
En ciudad
- Al final de una calle o de un sendero
forestal que termina en una carretera,
detened la bicicleta para no sorprender al
posible automovilista y, sobre todo, para no
poner la vida en peligro.
- La señalización sobre la calzada,
realizada con pintura blanca o bandas de
plástico, se vuelve resbaladiza con la lluvia.
Sed prudentes.
- Al rebasar una fila de coches
aparcados, tened cuidado con la puerta que
se abre de repente. Otro peligro: el coche que
sale de su aparcamiento sin señalizar la
maniobra. Por otra parte, debéis vigilar los
coches con ocupantes. En esas dos
circunstancias, es preferible adelantar o frenar
antes que realizar un peligroso desvio que os
aproxime a otros vehículos en circulación
- Las vías de tren en los pasos a nivel o
los railes de los tranvías deben ser
atravesados de forma perpendicular
- Para los desplazamientos nocturnos, la
BTT debe estar equipada con reflectantes
tanto en la parte trasera como en la
delantera
En todo terreno
- Instalad un faro frontal para los
desplazamientos nocturnos
- Después de sujetar una rama que
obstruye el paso, no la soltéis bruscamente,
pues puede golpear a la persona que os
sigue
- Se puede vadear un no siempre que su
fondo sea perfectamente visible. En aguas
turbulentas, una piedra saliente e invisible
puede bloquear la rueda y producir una
caída
- Tened cuidado con ese traicionero
montón de hojas que esconde posibles
troncos o piedras a vuestra vista
- No confiéis en los troncos y rocas del
borde del camino, ya que los pedales y el
cambio de dirección corren el riesgo de
atascarse en ellos
- Rechazad los surcos como trayectorias
de vuestras ruedas, sobre todo si son mas
profundos que los pedales colocados en la
horizontal
- Las zonas pantanosas no señalizadas
como transitables deben ser rodeadas
obligatoriamente
|